Mujeres trotamundos: Viajeras de la historia

Ffyona Campbell (1967)

El viaje de Ffyona Campbell, la primera mujer en dar la vuelta al mundo caminando. En total empleó 11 años.

Nació en Totnes, una ciudad en el condado inglés de Devon, en 1967. Varias generaciones de su familia, incluidos sus padres, trabajaban en la Marina Real británica. Ffyona pasó su infancia como una nómada, se mudó 24 veces y asistió a 15 colegios diferentes. Inició su periplo con 16 años cuando consiguió patrocinadores para realizar la ruta desde John o’ Groats en Escocia hasta Lands End en Inglaterra. Recorría cerca de 240 kilómetros a la semana y solo descansaba un día. En total tardó 49 días y se convirtió en la persona más joven en completarla.

Dos años después de su primera caminata de larga distancia decidió recorrer Estados Unidos. Planificó su viaje durante muchos meses para organizar la ruta que seguiría desde Nueva York a Los Ángeles. Cada día perdía varias horas en entrevistas y recepciones con los medios de comunicación. Cuando había recorrido casi 2.000 kilómetros empezó a encontrarse mal y un médico le confirmó que estaba embarazada. Tuvo que esperar varias semanas para abortar y debido al cansancio tuvo que utilizar la caravana en Illinois, Missouri, Oklahoma y Texas.

A sus 21 años ya recorría el doble de kilómetros diarios. Pasó de 40 diarios cuando recorrió Reino Unido a 80 cuando cruzó Australia. En este tramo recorrió un total de 5.200 kilómetros en 95 días para cruzar desde Sídney a Perth. En esta etapa sufrió mucho: tenía los pies llenos de ampollas y tenía que extraerse el pus con una jeringuilla. En el desierto australiano tenía que viajar de noche porque las temperaturas alcanzaban los 60 grados. Tras hacer trampas en Estados Unidos tenía claro que esta vez no cedería, y lo consiguió.

En África anduvo 16.900 kilómetros a través de 13 países africanos. Para este viaje le fue difícil encontrar patrocinadores porque el riesgo de fracaso era muy alto. El viaje no fue fácil, tuvo que hacer frente a varios incendios, ataques de leones, a la mosca tsé-tsé y a aldeanos violentos que le lanzaban piedras. En el actual Congo, ella y su equipo fueron detenidos y en Níger tuvieron que dar un rodeo de 4.000 kilómetros para evitar una zona de guerra. Además, tuvo que regresar en dos ocasiones a Gran Bretaña mientras esperaba a que las rutas quedaran libres, reunir más dinero y buscar patrocinadores. De este viaje publicó el segundo de sus libros, A pie por África.

La última etapa la llevó desde Algeciras a John o’ Groats. Para recorrer Europa compró una mula para llevar sus provisiones. En todos los viajes previos iba acompañada por un grupo de apoyo de dos personas. Una conducía el vehículo en el que se alojaba y la otra contactaba con los diferentes medios locales. Esta vez quería lograrlo sola. Partió en abril y llegó a su destino el 14 de octubre de 1994.

El tramo que recorrió en caravana en Estados Unidos la ha perseguido durante los once años que duró su viaje porque, a pesar de ser conocida por ser la primera mujer en dar la vuelta al mundo andando, el Libro Guinness registra su hazaña como el viaje a pie más largo realizado por una mujer, un total de 31.000 kilómetros. Tal era el cargo de conciencia que tenía que un año después de llegar a su destino regresó a América para recorrer el tramo pendiente.

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