Mujeres trotamundos: Viajeras de la historia

Laura Dekker (1995)


El viaje de Laura Dekker, la mujer más joven en circunnavegar el globo en barco y en solitario.

De padre holandés y madre alemana, Laura Dekker nació en 1995 en un barco atracado en un puerto neozelandés. Pasó su infancia navegando y a los seis años ya tenía su primer barco. Cuando cumplió diez años le regalaron su segundo barco. Lo llamó “Guppy” y en él empezó a navegar sola.

En agosto de 2009 anunció que quería dar la vuelta al mundo en solitario para convertirse en la persona más joven en hacerlo, pero la corte holandesa no se lo puso fácil. Los servicios sociales holandeses trataron de retrasar el viaje porque pensaban que no podría valerse por sí misma. Sus padres estaban separados y, aunque su padre le diera permiso, solo tenía 13 años. Se les retiró la custodia a sus padres y el caso llegó al Parlamento.

La batalla judicial fue tan dura para ella que incluso se escapó de casa y dieron una alerta policial internacional. Finalmente apareció en la Isla de San Martín, lugar que se convirtió simbólicamente en el destino final de su viaje. Tras superar numerosos test psicológicos y un curso de seguridad marítima, dejaron la decisión en manos de sus padres. Durante su periplo tuvo que realizar trabajos de clase y sus pasos eran seguidos de cerca por las autoridades holandesas.

Navegó junto a su padre desde los Países Bajos hasta Gibraltar. Allí empezó su viaje el 21 de agosto cuando partió rumbo a Lanzarote. Recorrió el mundo en un barco prestado por uno de sus patrocinadores y lo volvió a llamar “Guppy” en honor a su viejo compañero de aventuras. Tenía dos mástiles y medía 11,5 metros.

Cuando llegó a Lanzarote era época de huracanes y tuvo que refugiarse en las Islas Canarias varias semanas. Después, cruzó el Atlántico desde Cabo Verde en África hasta la Isla de San Martín. Partió de allí el 20 de enero y visitó las islas caribeñas, pero tuvo que hacer una pausa. El 27 de febrero voló a su casa para hablar en un salón náutico y en abril regresó para cruzar el Canal de Panamá. Luego, pasó por las Islas Galápagos, las Islas Marquesas e Indonesia hasta rodear el Cabo de Buena Esperanza. Llegó a la Isla de San Martín el 21 de enero de 2012.

Aprovechó el viaje para conocerse a fondo. En sus ratos de descanso nadaba, buceaba, tocaba su guitarra y aprendía a tocar la flauta. Durante el viaje fue modificando el barco, cambió el timón por uno más grande, nuevas velas, un segundo motor y más tanques.

Una vez acabó el viaje, en lugar de regresar a los Países Bajos, tomó la ruta anterior y regresó a Nueva Zelanda, su tierra natal. Cambió la bandera holandesa por la neozelandesa en señal de rebeldía por todo lo que le habían hecho pasar. Llegó a Nueva Zelanda el 2 de septiembre de 2012 y empezó a trabajar. Luego, se sacó el carné de coche y empezó a recorrer el país en él. Se casó y estuvo viviendo con su pareja en “Guppy” hasta que se lo prestó a la organización LifeSail.

Esta organización tomó prestado el barco para que niños desfavorecidos navegaran, pero el barco que fue el hogar de Dekker quedó varado en un arrecife de las Islas Cook en agosto de 2018. Después de esto tuvo muchos problemas con la ONG porque no tomaron responsabilidad.

A pesar de haber superado a Jessica Watson, una joven australiana que completó la misma hazaña, pero seis meses mayor que Dekker, ninguna figura en el Libro Guinness de Récords porque la marca no quiere promover este tipo de aventuras entre menores.

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